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San Mateo 4:4

sábado, 25 de agosto de 2018

DIA 25 DE AGOSTO - 1 DE CRONICAS 10-13

Capítulo 10


Muerte de Saúl y de sus hijos


1

Los filisteos pelearon contra Israel; y huyeron delante de ellos los israelitas, y cayeron heridos en el monte de Gilboa.

2

Y los filisteos siguieron a Saúl y a sus hijos, y mataron los filisteos a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.

3

Y arreciando la batalla contra Saúl, le alcanzaron los flecheros, y fue herido por los flecheros.

4

Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y hagan escarnio de mí; pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella.

5

Cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada y se mató.

6

Así murieron Saúl y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él.

7

Y viendo todos los de Israel que habitaban en el valle, que habían huido, y que Saúl y sus hijos eran muertos, dejaron sus ciudades y huyeron, y vinieron los filisteos y habitaron en ellas.

8

Sucedió al día siguiente, que al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa.

9

Y luego que le despojaron, tomaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos para dar las nuevas a sus ídolos y al pueblo.

10

Y pusieron sus armas en el templo de sus dioses, y colgaron la cabeza en el templo de Dagón.

11

Y oyendo todos los de Jabes de Galaad lo que los filisteos habían hecho de Saúl,

12

se levantaron todos los hombres valientes, y tomaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos, y los trajeron a Jabes; y enterraron sus huesos debajo de una encina en Jabes, y ayunaron siete días.

13

Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina,

14

y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí.


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Capítulo 11  


David es proclamado rey de Israel


1

Entonces todo Israel se juntó a David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne.

2

También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

3

Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos pacto delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová por medio de Samuel.

4

Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebús; y los jebuseos habitaban en aquella tierra.

5

Y los moradores de Jebús dijeron a David: No entrarás acá. Mas David tomó la fortaleza de Sion, que es la ciudad de David.

6

Y David había dicho: El que primero derrote a los jebuseos será cabeza y jefe. Entonces Joab hijo de Sarvia subió el primero, y fue hecho jefe.

7

Y David habitó en la fortaleza, y por esto la llamaron la Ciudad de David.

8

Y edificó la ciudad alrededor, desde Milo hasta el muro; y Joab reparó el resto de la ciudad.

9

Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos estaba con él.

10

Estos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová.

11

Y este es el número de los valientes que David tuvo: Jasobeam hijo de Hacmoni, caudillo de los treinta, el cual blandió su lanza una vez contra trescientos, a los cuales mató.

12

Tras de éste estaba Eleazar hijo de Dodo, ahohíta, el cual era de los tres valientes.

13

Este estuvo con David en Pasdamim, estando allí juntos en batalla los filisteos; y había allí una parcela de tierra llena de cebada, y huyendo el pueblo delante de los filisteos,

14

se pusieron ellos en medio de la parcela y la defendieron, y vencieron a los filisteos, porque Jehová los favoreció con una gran victoria.

15

Y tres de los treinta principales descendieron a la peña a David, a la cueva de Adulam, estando el campamento de los filisteos en el valle de Refaim.

16

David estaba entonces en la fortaleza, y había entonces guarnición de los filisteos en Belén.

17

David deseó entonces, y dijo: ¡Quién me diera de beber de las aguas del pozo de Belén, que está a la puerta!

18

Y aquellos tres rompieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén, que está a la puerta, y la tomaron y la trajeron a David; mas él no la quiso beber, sino que la derramó para Jehová, y dijo:

19

Guárdeme mi Dios de hacer esto. ¿Había yo de beber la sangre y la vida de estos varones, que con peligro de sus vidas la han traído? Y no la quiso beber. Esto hicieron aquellos tres valientes.

20

Y Abisai, hermano de Joab, era jefe de los treinta, el cual blandió su lanza contra trescientos y los mató, y ganó renombre con los tres.

21

Fue el más ilustre de los treinta, y fue el jefe de ellos, pero no igualó a los tres primeros.

22

Benaía hijo de Joiada, hijo de un varón valiente de Cabseel, de grandes hechos; él venció a los dos leones de Moab; también descendió y mató a un león en medio de un foso, en tiempo de nieve.

23

El mismo venció a un egipcio, hombre de cinco codos de estatura; y el egipcio traía una lanza como un rodillo de tejedor, mas él descendió con un báculo, y arrebató al egipcio la lanza de la mano, y lo mató con su misma lanza.

24

Esto hizo Benaía hijo de Joiada, y fue nombrado con los tres valientes.

25

Y fue el más distinguido de los treinta, pero no igualó a los tres primeros. A éste puso David en su guardia personal.

26

Y los valientes de los ejércitos: Asael hermano de Joab, Elhanan hijo de Dodo de Belén,

27

Samot harodita, Heles pelonita;

28

Ira hijo de Iques tecoíta, Abiezer anatotita,

29

Sibecai husatita, Ilai ahohíta,

30

Maharai netofatita, Heled hijo de Baana netofatita,

31

Itai hijo de Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamín, Benaía piratonita,

32

Hurai del río Gaas, Abiel arbatita,

33

Azmavet barhumita, Eliaba saalbonita,

34

los hijos de Hasem gizonita, Jonatán hijo de Sage ararita,

35

Ahíam hijo de Sacar ararita, Elifal hijo de Ur,

36

Hefer mequeratita, Ahías pelonita,

37

Hezro carmelita, Naarai hijo de Ezbai,

38

Joel hermano de Natán, Mibhar hijo de Hagrai,

39

Selec amonita, Naharai beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia,

40

Ira itrita, Gareb itrita,

41

Urías heteo, Zabad hijo de Ahlai,

42

Adina hijo de Siza rubenita, príncipe de los rubenitas, y con él treinta,

43

Hanán hijo de Maaca, Josafat mitnita,

44

Uzías astarotita, Sama y Jehiel hijos de Hotam aroerita;

45

Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, tizita,

46

Eliel mahavita, Jerebai y Josavía hijos de Elnaam, Itma moabita,

47

Eliel, Obed, y Jaasiel mesobaíta.


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Capítulo 12   


Componentes de la tropa de David


1

Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

2

Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco. De los hermanos de Saúl de Benjamín:

3

El principal Ahiezer, después Joás, hijos de Semaa gabaatita; Jeziel y Pelet hijos de Azmavet, Beraca, Jehú anatotita,

4

Ismaías gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; Jeremías, Jahaziel, Johanán, Jozabad gederatita,

5

Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías, Sefatías harufita,

6

Elcana, Isías, Azareel, Joezer y Jasobeam, coreítas,

7

y Joela y Zebadías hijos de Jeroham de Gedor.

8

También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

9

Ezer el primero, Obadías el segundo, Eliab el tercero,

10

Mismana el cuarto, Jeremías el quinto,

11

Atai el sexto, Eliel el séptimo,

12

Johanán el octavo, Elzabad el noveno,

13

Jeremías el décimo y Macbanai el undécimo.

14

Estos fueron capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil.

15

Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando se había desbordado por todas sus riberas; e hicieron huir a todos los de los valles al oriente y al poniente.

16

Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron a David al lugar fuerte.

17

Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si es para entregarme a mis enemigos, sin haber iniquidad en mis manos, véalo el Dios de nuestros padres, y lo demande.

18

Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la tropa.

19

También se pasaron a David algunos de Manasés, cuando vino con los filisteos a la batalla contra Saúl (pero David no les ayudó, porque los jefes de los filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con peligro de nuestras cabezas se pasará a su señor Saúl).

20

Así que viniendo él a Siclag, se pasaron a él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai, príncipes de millares de los de Manasés.

21

Estos ayudaron a David contra la banda de merodeadores, pues todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército.

22

Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.

23

Y este es el número de los principales que estaban listos para la guerra, y vinieron a David en Hebrón para traspasarle el reino de Saúl, conforme a la palabra de Jehová:

24

De los hijos de Judá que traían escudo y lanza, seis mil ochocientos, listos para la guerra.

25

De los hijos de Simeón, siete mil cien hombres, valientes y esforzados para la guerra.

26

De los hijos de Leví, cuatro mil seiscientos;

27

asimismo Joiada, príncipe de los del linaje de Aarón, y con él tres mil setecientos,

28

y Sadoc, joven valiente y esforzado, con veintidós de los principales de la casa de su padre.

29

De los hijos de Benjamín hermanos de Saúl, tres mil; porque hasta entonces muchos de ellos se mantenían fieles a la casa de Saúl.

30

De los hijos de Efraín, veinte mil ochocientos, muy valientes, varones ilustres en las casas de sus padres.

31

De la media tribu de Manasés, dieciocho mil, los cuales fueron tomados por lista para venir a poner a David por rey.

32

De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.

33

De Zabulón cincuenta mil, que salían a campaña prontos para la guerra, con toda clase de armas de guerra, dispuestos a pelear sin doblez de corazón.

34

De Neftalí, mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza.

35

De los de Dan, dispuestos a pelear, veintiocho mil seiscientos.

36

De Aser, dispuestos para la guerra y preparados para pelear, cuarenta mil.

37

Y del otro lado del Jordán, de los rubenitas y gaditas y de la media tribu de Manasés, ciento veinte mil con toda clase de armas de guerra.

38

Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David por rey.

39

Y estuvieron allí con David tres días comiendo y bebiendo, porque sus hermanos habían preparado para ellos.

40

También los que les eran vecinos, hasta Isacar y Zabulón y Neftalí, trajeron víveres en asnos, camellos, mulos y bueyes; provisión de harina, tortas de higos, pasas, vino y aceite, y bueyes y ovejas en abundancia, porque en Israel había alegría.


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Capítulo 13   


Intento de llevar el arca a Jerusalén


1

Entonces David tomó consejo con los capitanes de millares y de centenas, y con todos los jefes.

2

Y dijo David a toda la asamblea de Israel: Si os parece bien y si es la voluntad de Jehová nuestro Dios, enviaremos a todas partes por nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras de Israel, y por los sacerdotes y levitas que están con ellos en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan con nosotros;

3

y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella.

4

Y dijo toda la asamblea que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo.

5

Entonces David reunió a todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta la entrada de Hamat, para que trajesen el arca de Dios de Quiriat-jearim.

6

Y subió David con todo Israel a Baala de Quiriat-jearim, que está en Judá, para pasar de allí el arca de Jehová Dios, que mora entre los querubines, sobre la cual su nombre es invocado.

7

Y llevaron el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uza y Ahío guiaban el carro.

8

Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas.

9

Pero cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano al arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban.

10

Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió, porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de Dios.

11

Y David tuvo pesar, porque Jehová había quebrantado a Uza; por lo que llamó aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy.

12

Y David temió a Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer a mi casa el arca de Dios?

13

Y no trajo David el arca a su casa en la ciudad de David, sino que la llevó a casa de Obed-edom geteo.

14

Y el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-edom, en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía.

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