Alimenta tu vida de la Palabra de Dios y recibe vida eterna. Cada día la actualizaremos para su lectura.
"No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Jesús.
San Mateo 4:4

jueves, 21 de junio de 2018

DIA 21 DE JUNIO - PROVERBIOS 19-21

 

Capítulo 19     


Mejor es el pobre que camina en integridad, Que el de perversos labios y fatuo. 

El alma sin ciencia no es buena, Y aquel que se apresura con los pies, peca. 

La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón. 

Las riquezas traen muchos amigos; Mas el pobre es apartado de su amigo. 

El testigo falso no quedará sin castigo, Y el que habla mentiras no escapará. 

Muchos buscan el favor del generoso, Y cada uno es amigo del hombre que da. 

Todos los hermanos del pobre le aborrecen; ¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él! Buscará la palabra, y no la hallará. 

El que posee entendimiento ama su alma; El que guarda la inteligencia hallará el bien. 

El testigo falso no quedará sin castigo, Y el que habla mentiras perecerá. 
10 
No conviene al necio el deleite; ¡Cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes! 
11 
La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa. 
12 
Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Y su favor como el rocío sobre la hierba. 
13 
Dolor es para su padre el hijo necio, Y gotera continua las contiendas de la mujer. 
14 
La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente. 
15 
La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre. 
16 
El que guarda el mandamiento guarda su alma; Mas el que menosprecia sus caminos morirá. 
17 
A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar. 
18 
Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo. 
19 
El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males. 
20 
Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez. 
21 
Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá. 
22 
Contentamiento es a los hombres hacer misericordia; Pero mejor es el pobre que el mentiroso. 
23 
El temor de Jehová es para vida, Y con él vivirá lleno de reposo el hombre; No será visitado de mal. 
24 
El perezoso mete su mano en el plato, Y ni aun a su boca la llevará. 
25 
Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia. 
26 
El que roba a su padre y ahuyenta a su madre, Es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio. 
27 
Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas Que te hacen divagar de las razones de sabiduría. 
28 
El testigo perverso se burlará del juicio, Y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad. 
29 
Preparados están juicios para los escarnecedores, Y azotes para las espaldas de los necios. 



Capítulo 20      


El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio. 

Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; El que lo enfurece peca contra sí mismo. 

Honra es del hombre dejar la contienda; Mas todo insensato se envolverá en ella. 

El perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará. 

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará. 

Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará? 

Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él. 

El rey que se sienta en el trono de juicio, Con su mirar disipa todo mal. 

¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado? 
10 
Pesa falsa y medida falsa, Ambas cosas son abominación a Jehová. 
11 
Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su conducta fuere limpia y recta. 
12 
El oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová. 
13 
No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan. 
14 
El que compra dice: Malo es, malo es; Mas cuando se aparta, se alaba. 
15 
Hay oro y multitud de piedras preciosas; Mas los labios prudentes son joya preciosa. 
16 
Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño, Y toma prenda del que sale fiador por los extraños. 
17 
Sabroso es al hombre el pan de mentira; Pero después su boca será llena de cascajo. 
18 
Los pensamientos con el consejo se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra. 
19 
El que anda en chismes descubre el secreto; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua. 
20 
Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa. 
21 
Los bienes que se adquieren de prisa al principio, No serán al final bendecidos. 
22 
No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará. 
23 
Abominación son a Jehová las pesas falsas, Y la balanza falsa no es buena. 
24 
De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino? 
25 
Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, Y después de hacerlo, reflexionar. 
26 
El rey sabio avienta a los impíos, Y sobre ellos hace rodar la rueda. 
27 
Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón. 
28 
Misericordia y verdad guardan al rey, Y con clemencia se sustenta su trono. 
29 
La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez. 
30 
Los azotes que hieren son medicina para el malo, Y el castigo purifica el corazón. 



Capítulo 21     


Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina. 

Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones. 

Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio. 

Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado. 

Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza. 

Amontonar tesoros con lengua mentirosa Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte. 

La rapiña de los impíos los destruirá, Por cuanto no quisieron hacer juicio. 

El camino del hombre perverso es torcido y extraño; Mas los hechos del limpio son rectos. 

Mejor es vivir en un rincón del terrado Que con mujer rencillosa en casa espaciosa. 
10 
El alma del impío desea el mal; Su prójimo no halla favor en sus ojos. 
11 
Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia. 
12 
Considera el justo la casa del impío, Cómo los impíos son trastornados por el mal. 
13 
El que cierra su oído al clamor del pobre, También él clamará, y no será oído. 
14 
La dádiva en secreto calma el furor, Y el don en el seno, la fuerte ira. 
15 
Alegría es para el justo el hacer juicio; Mas destrucción a los que hacen iniquidad. 
16 
El hombre que se aparta del camino de la sabiduría Vendrá a parar en la compañía de los muertos. 
17 
Hombre necesitado será el que ama el deleite, Y el que ama el vino y los ungüentos no se enriquecerá. 
18 
Rescate del justo es el impío, Y por los rectos, el prevaricador. 
19 
Mejor es morar en tierra desierta Que con la mujer rencillosa e iracunda. 
20 
Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa. 
21 
El que sigue la justicia y la misericordia Hallará la vida, la justicia y la honra. 
22 
Tomó el sabio la ciudad de los fuertes, Y derribó la fuerza en que ella confiaba. 
23 
El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias. 
24 
Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso Que obra en la insolencia de su presunción. 
25 
El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar. 
26 
Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano. 
27 
El sacrificio de los impíos es abominación; ¡Cuánto más ofreciéndolo con maldad! 
28 
El testigo mentiroso perecerá; Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. 
29 
El hombre impío endurece su rostro; Mas el recto ordena sus caminos. 
30 
No hay sabiduría, ni inteligencia, Ni consejo, contra Jehová. 
31 
El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria. 

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