Alimenta tu vida de la Palabra de Dios y recibe vida eterna. Cada día la actualizaremos para su lectura.
"No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Jesús.
San Mateo 4:4

lunes, 7 de mayo de 2018

DIA 7 DE MAYO - SALMO 79-81


Capítulo 79     

Lamento por la ruina de Jerusalén

1
Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad; Han profanado tu santo templo; Redujeron a Jerusalén a escombros.
2
Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos, La carne de tus santos a las bestias de la tierra.
3
Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén, Y no hubo quien los enterrase.
4
Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.
5
¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?
6
Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
7
Porque han consumido a Jacob, Y su morada han asolado.
8
No recuerdes contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados; Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos, Porque estamos muy abatidos.
9
Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.
10
Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.
11
Llegue delante de ti el gemido de los presos; Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte,
12
Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.
13
Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas.

Capítulo 80     

Súplica por la restauración

1
Oh Pastor de Israel, escucha; Tú que pastoreas como a ovejas a José, Que estás entre querubines, resplandece.
2
Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, Y ven a salvarnos.
3
Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
4
Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la oración de tu pueblo?
5
Les diste a comer pan de lágrimas, Y a beber lágrimas en gran abundancia.
6
Nos pusiste por escarnio a nuestros vecinos, Y nuestros enemigos se burlan entre sí.
7
Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
8
Hiciste venir una vid de Egipto; Echaste las naciones, y la plantaste.
9
Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
10
Los montes fueron cubiertos de su sombra, Y con sus sarmientos los cedros de Dios.
11
Extendió sus vástagos hasta el mar, Y hasta el río sus renuevos.
12
¿Por qué aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino?
13
La destroza el puerco montés, Y la bestia del campo la devora.
14
Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora; Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,
15
La planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti afirmaste.
16
Quemada a fuego está, asolada; Perezcan por la reprensión de tu rostro.
17
Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste.
18
Así no nos apartaremos de ti; Vida nos darás, e invocaremos tu nombre.
19
¡Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

Capítulo 81     

Canción festiva


1
Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; Al Dios de Jacob aclamad con júbilo.
2
Entonad canción, y tañed el pandero, El arpa deliciosa y el salterio.
3
Tocad la trompeta en la nueva luna, En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.
4
Porque estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.
5
Lo constituyó como testimonio en José Cuando salió por la tierra de Egipto. Oí lenguaje que no entendía;
6
Aparté su hombro de debajo de la carga; Sus manos fueron descargadas de los cestos.
7
En la calamidad clamaste, y yo te libré; Te respondí en lo secreto del trueno; Te probé junto a las aguas de Meriba. Selah
8
Oye, pueblo mío, y te amonestaré. Israel, si me oyeres,
9
No habrá en ti dios ajeno, Ni te inclinarás a dios extraño.
10
Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto; Abre tu boca, y yo la llenaré.
11
Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí.
12
Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos.
13
¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel!
14
En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios.
15
Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre.
16
Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.

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Padre y Dios mío, vengo a ti, no puedo más, estoy tan cansado/a, me siento mal, tengo mil problemas, te necesito, ayúdame por favor, creo en tí, aunque no te vea o no te sienta, perdóname por mis pecados, me arrepiento por estar lejos de ti, te pido que me perdones, a través de tu Hijo Jesucristo, lo recibo a él en mi corazón, entra Jesús en mi, tu eres mi salvador, hazme una nueva persona, lléname de tu Espíritu Santo, de tu Palabra, de tu bendición, cámbiame, mejora mi vida, mi familia, mi economía, por favor te lo pido, ten piedad de mi oh Dios, yo te doy gracias, te alabo y te bendigo, y te daré toda la gloria, la honra y la alabanza. Amén.