Alimenta tu vida de la Palabra de Dios y recibe vida eterna. Cada día la actualizaremos para su lectura.
"No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Jesús.
San Mateo 4:4

jueves, 3 de mayo de 2018

DIA 3 DE MAYO - SALMO 67-69


Capítulo 67      

Alabanza al Salvador universal

1
Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah
2
Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación.
3
Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
4
Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah
5
Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
6
La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
7
Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.

Capítulo 68      

Las marchas triunfales de Dios

1
Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
2
Como es lanzado el humo, los lanzarás; Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.
3
Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, Y saltarán de alegría.
4
Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él.
5
Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada.
6
Dios hace habitar en familia a los desamparados; Saca a los cautivos a prosperidad; Mas los rebeldes habitan en tierra seca.
7
Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, Selah
8
La tierra tembló; También destilaron los cielos ante la presencia de Dios; Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
9
Abundante lluvia esparciste, oh Dios; A tu heredad exhausta tú la reanimaste.
10
Los que son de tu grey han morado en ella; Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
11
El Señor daba palabra; Había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.
12
Huyeron, huyeron reyes de ejércitos, Y las que se quedaban en casa repartían los despojos.
13
Bien que fuisteis echados entre los tiestos, Seréis como alas de paloma cubiertas de plata, Y sus plumas con amarillez de oro.
14
Cuando esparció el Omnipotente los reyes allí, Fue como si hubiese nevado en el monte Salmón.
15
Monte de Dios es el monte de Basán; Monte alto el de Basán.
16
¿Por qué observáis, oh montes altos, Al monte que deseó Dios para su morada? Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
17
Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario.
18
Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
19
Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salvación. Selah
20
Dios, nuestro Dios ha de salvarnos, Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte.
21
Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, La testa cabelluda del que camina en sus pecados.
22
El Señor dijo: De Basán te haré volver; Te haré volver de las profundidades del mar;
23
Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros.
24
Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
25
Los cantores iban delante, los músicos detrás; En medio las doncellas con panderos.
26
Bendecid a Dios en las congregaciones; Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
27
Allí estaba el joven Benjamín, señoreador de ellos, Los príncipes de Judá en su congregación, Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.
28
Tu Dios ha ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has hecho para nosotros.
29
Por razón de tu templo en Jerusalén Los reyes te ofrecerán dones.
30
Reprime la reunión de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata; Esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.
31
Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.
32
Reinos de la tierra, cantad a Dios, Cantad al Señor; Selah
33
Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad; He aquí dará su voz, poderosa voz.
34
Atribuid poder a Dios; Sobre Israel es su magnificencia, Y su poder está en los cielos.
35
Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.

Capítulo 69      

Oración de un alma angustiada


1
Sálvame, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma.
2
Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
3
Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
4
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué. ¿Y he de pagar lo que no robé?
5
Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos.
6
No sean avergonzados por causa mía los que en ti confían, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
7
Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro.
8
Extraño he sido para mis hermanos, Y desconocido para los hijos de mi madre.
9
Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
10
Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta.
11
Puse además cilicio por mi vestido, Y vine a serles por proverbio.
12
Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en sus canciones los bebedores.
13
Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.
14
Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.
15
No me anegue la corriente de las aguas, Ni me trague el abismo, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
16
Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus piedades.
17
No escondas de tu siervo tu rostro, Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
18
Acércate a mi alma, redímela; Líbrame a causa de mis enemigos.
19
Tú sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio; Delante de ti están todos mis adversarios.
20
El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; Y consoladores, y ninguno hallé.
21
Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
22
Sea su convite delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien, por tropiezo.
23
Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y haz temblar continuamente sus lomos.
24
Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.
25
Sea su palacio asolado; En sus tiendas no haya morador.
26
Porque persiguieron al que tú heriste, Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
27
Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.
28
Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos entre los justos.
29
Mas a mí, afligido y miserable, Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto.
30
Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Lo exaltaré con alabanza.
31
Y agradará a Jehová más que sacrificio de buey, O becerro que tiene cuernos y pezuñas;
32
Lo verán los oprimidos, y se gozarán. Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón,
33
Porque Jehová oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.
34
Alábenle los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
35
Porque Dios salvará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá; Y habitarán allí, y la poseerán.
36
La descendencia de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

➥ Entrando al Reino de los Cielos

➥ Entrando al Reino de los Cielos

Ingresa con tu familia al reino de los cielos a través de esta oración

Haz esta oración y sé salvo y sano espiritualmente:

Repite con nosotros:

Padre y Dios mío, vengo a ti, no puedo más, estoy tan cansado/a, me siento mal, tengo mil problemas, te necesito, ayúdame por favor, creo en tí, aunque no te vea o no te sienta, perdóname por mis pecados, me arrepiento por estar lejos de ti, te pido que me perdones, a través de tu Hijo Jesucristo, lo recibo a él en mi corazón, entra Jesús en mi, tu eres mi salvador, hazme una nueva persona, lléname de tu Espíritu Santo, de tu Palabra, de tu bendición, cámbiame, mejora mi vida, mi familia, mi economía, por favor te lo pido, ten piedad de mi oh Dios, yo te doy gracias, te alabo y te bendigo, y te daré toda la gloria, la honra y la alabanza. Amén.